SÍNDROME DE HUTCHINSON-GILFORD

El síndrome de Hutchinson-Gilford se caracteriza por el envejecimiento acelerado de los niños. El proceso de crecimiento normal comienza en el nacimiento y el niño crece hasta unas 20 pulgadas de altura. Este rápido crecimiento continuará durante aproximadamente 12 meses con un crecimiento promedio de 10 pulgadas. En el segundo año de vida el crecimiento se reduce a la mitad pasando a ser de unas 5 pulgadas. De los 2 a los 12 años crecen incluso más despacio, muchos niños crecen un promedio de 2 a 2.5 pulgadas por año hasta el comienzo de la pubertad. La pubertad (de 16 a 18 años) empieza con otra aceleración en el crecimiento. El crecimiento total es determinado por la genética, la edad del niño al final de la pubertad y la duración del tiempo y velocidad del crecimiento durante la pubertad.    Los niños afectados con el síndrome de Hutchinson-Gilford experimentarán los mismos cambios durante el proceso de envejecimiento a razón de siete veces por encima de lo normal.

Características del síndrome de Hutchinson-Gilford:

Ø      Cabeza más grande de lo normal comparada con su cara

Ø      Nariz puntiaguda

Ø      Piel muy fina (como el papel)

Ø      Ojos grandes y prominentes

Ø      Alopecia, incluso pueden no tener cejas o pestañas

Ø      Dientes irregulares y amontonados

Ø      Pecho muy estrecho

Ø      Abdomen proyectado hacia fuera

Ø      Las venas de la cabellera son muy prominentes y se ven fácilmente

Ø      Piel muy pálida

Ø      Parecen mucho más viejos de lo que son y suelen tener la piel muy seca y arrugada  

 

VOLVER AL ÍNDICE