A. Trastornos conductuales (especialmente agitación y vagabundeo):
 
Son los síntoma más comunes (>90% de los pacientes) y están asociados a un mayor deterioro cognitivo; son los síntomas que más frecuentemente aparecen durante el tratamiento, los más persistentes, los que más problemas les crean a la familia y a los cuidadores primarios y la razón más común para la institucionalización y/o referencia a atención especializada. Además, la frecuencia con la cual muchos pacientes con demencia que viven en residencias son medicados sin orden médica o con medicaciones disfrazadas en los alimentos u otros métodos propios de la región, es muy alta.

Los síntomas psicóticos, incluyendo alucinaciones y delirios, se presentan tanto como en un 73% de los pacientes e incrementan con la gravedad de la enfermedad. Los síntomas conductuales (agitación, hostilidad, agresividad, insomnio, aislamiento, depresión, vagabundeo) se presentan hasta en el 50% de los pacientes ambulatorios y 75% de los pacientes ingresados en residencias.

Tratamiento de la agitación en la EA
 
La evaluación del paciente agitado debe comenzar con una evaluación médica completa, poniendo especial énfasis en la búsqueda de causas tratables (infección urinaria, fractura, úlcera por decúbito, estreñimiento, reacción o interacción medicamentosa). El problema médico subyacente debe ser tratado y/o retirado el medicamento causante del problema. Una vez que el problema médico ha sido descartado, la psicopatología subyacente deberá ser determinada y tratada apropiadamente. La agitación puede asociarse a una depresión enmascarada, ansiedad, psicosis o delirium. Si no hay un problema médico y la agitación es un síntoma aislado, los antipsicóticos son el tratamiento más efectivo (ninguno es más efectivo que otro). Otros tratamientos incluyen buspirona, carbamazepina, ácido valproico, trazodona, propanolol y litio.

Las benzodiacepinas no suelen ser útiles para la agitación y pueden producir reacciones paradójicas (mayor agitación y desinhibición), sedación, caídas, ataxia, amnesia y delirium. Los agentes colinérgicos (IAC y agonistas colinérgicos) también pueden ser efectivos para los trastornos del comportamiento (teóricamente los trastornos del comportamiento pueden ser debidos en parte a una función colinérgica alterada, lo cual explica porqué los colinomiméticos pueden ser útiles; hay evidencia de que el donepecilo, la rivastigmina, el metrifonato y el agonista muscarínico xanomelina pueden mejorar la psicosis y los trastornos conductuales en la EA).

Tratamiento del insomnio en la EA
 
El insomnio o el trastorno del ciclo sueño-vigilia, generalmente asociado a otros síntomas, es muy común en la EA y se presenta en el 20-40% de los pacientes. Es una importante causa de estrés para la familia pues los cuidadores deben permanecer despiertos en la noche y vigilantes durante el día para prevenir el vagabundeo fuera del domicilio o el auto-daño del paciente.

Su tratamiento no está bien estudiado en EA; las opciones de tratamiento incluyen trazodona, melatonina (también parece tener efecto en el "Síndrome del Sol Poniente") y zolpidem; el hidrato de cloral y las benzodiacepinas sólo deberán ser usadas por cortos períodos de tiempo; el triazolam (amnesia) y la difenhidramina (efecto anticolinérgico) deberán ser evitados.